miércoles, 17 de septiembre de 2014

Después de la fotografía , de Fred Ritchin


En este ensayo Fred hace una recolección de ideas en cómo la era digital ha alcanzado a la fotografía, cómo ha evolucionado ésta en este nuevo medio y los posibles destinos que podría tener.



Freddy comienza este texto, a mi parecer bastante acertado, introduciendo el comienzo de la era digital. La “era de las computadoras” marca el inicio de una revolución tecnológica, pues con ésta los medios informativos comienzan a traducir sus datos a dígitos que son guardados esperando que un público, humano o no, pueda decodificarlo. De esta forma se traduce la fotografía a datos, donde la originalidad y la autoría de éstas pueden llegar a perderse, pues la manera en cómo ésta se comparte generaría  una confusión. Esta idea se repite a lo largo del texto, y concuerdo con ella, pues la facilidad con la que se puede generar copias de una fotografía hace que el valor de la primera obra se decline.

La fotografía deja de ser una sola “copia de la imagen” (debo advertir que esta frase no debe de tomarse de forma literal) y pasa a ser un mosaico de millones de pixeles intercambiables.
Con la llegada de la fotografía al mundo y entendiéndola ésta como realista, notamos, basados en nuestro disgusto natural de nuestra propia realidad, que podemos cambiarla, modificarla, integrarla a nuestros intereses. Así comienza la idea de edición fotográfica, que toma un camino diferente en el ámbito digital. Aunque en las fotografías análogas esta práctica podría llegar a ser común, en la era digital la fotografía “pierde relación con la realidad para siempre” según palabras de Wim Wenders. Y es que, la era digital acerca herramientas para poder cambiar una imagen y volverla algo que satisfaga nuestros intereses. Así, un asesino podría llegar a verse más violento; un político podría verse más confiable; un paisaje podría tener elementos de otros lugares; una realidad podría volverse una mentira.

¿Debe informarse al lector que una fotografía ha sido editada? Propone Freddy, pues, un problema común de la era digital es “que no existe razón alguna para creer en lo que se ve en las fotografías” (Griffith).  En mi opinión, cambiar la realidad es un tema sensible pues en un caso extremo, este podría ser tratado como manipulación en masas. Como ya nos había hablado Susy (Susan Sontang) con anterioridad, la fotografía desde sus inicios ha acercado acontecimientos hacia la gente que de otra manera nunca habría podido conocer.  Pero ¿qué sucede si cuando lo que se cuenta se basa en los intereses de otras personas?  

La fotografía evolucionó hacia una conversación entre el observador y ella misma. Basados en la información de la red (internet) una persona puede ver una fotografía e inmediatamente tener información de/o relacionada con ésta con tan sólo hacer un clic (entiendo que la frase anterior es un cliché muy usado J ).  De esta forma se crean diferentes sitios web que pretenden mantener al observador/lector comunicados con el mensaje que desean transmitir. Algunos usos que se le da a esta forma de conversación es la fotografía social. Donde de ésta forma se pretende concientizar al observador sobre algún tema en particular y convencerlo a ayudar.  Esto podría tener algo en contra: el constante bombardeo de información puede generar algo que en el texto es llamado fatiga compasiva.

Tengo que decir que los últimos capítulos del libro me agradaron completamente. Freddy nos habló acerca del futuro de la fotografía y además hizo una analogía con la física cuántica, en lo cual estoy completamente de acuerdo. Primeramente él se adelanta unos años para mostrar cómo podría ser la fotografía futura, donde los gadgets ya han evolucionado hasta el punto de que cualquier persona está al alcance de la fotografía, y podrían exagerar más. En el libro se dan ejemplos como las fotografías tomadas por anteojos, mini-cámaras oscuras portátiles e incluso, mini-cámaras para exploraciones internas.


Freddy nos dice que la fotografía digital tiene un sentido del tiempo más elástico que la fotografía análoga, lo cual me hace pensar en la mecánica que proponía Newton con la revolución que introdujo Einstein en su época. Al principio, la física que Newton proponía explicaba con mucha soberbia los principios del universo, pero con la llegada de la  física relativista, Einstein muestra que lo que Newton decía tan sólo era un caso particular de ésta nueva forma de física. Y en cuanto a fotografía, me parece  que la fotografía análoga en su tiempo mostró solamente un poco de lo que hoy se puede hacer con la fotografía digital. Freddy no dio este ejemplo. Él hablaba de física cuántica y que la fotografía podría tener significados tan complejos que podría parecerse al comportamiento de las partículas subatómicas, de las cuales sabemos poco todavía. Pero al leer estos capítulos yo puedo dar otra analogía como la anterior, entre la mecánica clásica y la física relativista.


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